LAS NIÑAS: AUTÉNTICA, SENSIBLE Y DE GRAN CALIDAD

LAS NIÑAS: AUTÉNTICA, SENSIBLE Y DE GRAN CALIDAD

15 septiembre, 2020 0 Por elescritorcinefilo

Creo que a todos nos ha pasado que no hemos querido ver una película por algún prejuicio, ya sea por la temática, no nos guste quien la dirige, quien la protagoniza o por la nacionalidad (¡la de veces he ido solo al cine a ver, por ejemplo, una película iraní porque mis amigos dudaban de su calidad!). Y cuando nos decidimos verla por la razón que sea (en mi caso, la mayor parte de las veces, animado por alguien o por la multitud de alabanza que recibe por la crítica o el público) consideramos estúpidas esas ideas que se nos ha montado en la cabeza y que han retrasado su visionado.

Tenía mis reticencias a acudir al cine a ver la última galardonada con la Biznaga de Oro Festival de Málaga, ya que me recordaba el argumento a un film que tuvo éxito y que reconozco su gran calidad, pero que me aburrió mucho: Verano 1993.

Debido a las pocas sesiones que, desgraciadamente, tenemos en los cines por esta pandemia, la hora que más nos cuadraba para ir era justo cuando proyectaban Las niñas (Pilar Palomero, 2020). Seguramente no la habría visto si “los astros” se hubieran alineado de otra manera. Afortunadamente no fue así y pude quitarme los prejuicios desde su primera y magnífica secuencia

¿Por qué verla?

Solo viendo su primera y última secuencia vale la pena y también nos muestra todo lo bueno que nos espera y que nos regala este fantástico debut de una directora más que prometedora, que dota a la película de grandes dosis de sensibilidad, humanidad y cercanía con el espectador.

También nos transporta a unos años que personas de mi edad la vivimos parecido a esas niñas, recordando esos cambios que se produjeron en unos años 90 de gran evolución en el país y también por ese paso a la adolescencia tan difícil y que la directora retrata con tanta naturalidad y veracidad.

Por su sobresaliente reparto, encabezado por Andrea Fandós que transmite tanto con su mirada y su naturalidad, sumergiendo al espectador en su mundo, ese mundo que empieza a cambiar, que quiere conocer todo lo que le rodea, descubrir de dónde viene y avanzar sin miedo a un futuro del que mucho nos podemos hacer una de lo que le espera, lo que hace que te sientas aún más cercana a ella. Y Natalia de Molina, tan creíble y sobrada de talento como siempre.

Y también hay que verla porque en este mundo cinematográfico donde predominan tantos superhéroes, donde todo se mueve a un mundo vertiginoso y donde faltan miradas nuevas, da gusto esa armonía, tranquilidad (que no es sinónimo de lentitud ni aburrimiento) y esa mirada nueva, fuerte y de gran calidad que nos ofrece Pilar Palomero.

¿Cuándo verla?

Aprovecha para disfrutarla en el cine, que nos necesita tanto como nosotros lo necesitamos a él para enriquecernos de hermosas historias y de cultura, mucha cultura.

Espero que disfrutes mucho de esta película tanto como yo.

Y he aprendido (una vez más) que siempre hay que disfrutar de todos los géneros cinematográficos sin ningún tipo de prejuicios porque perdemos la oportunidad de disfrutar de muchas historias que valen la pena sentirlas, vivirlas, sufrirlas y disfrutarlas.

¡Salud y buen cine!