MIENTRAS DURE LA GUERRA: UNA BUENA Y NECESARIA PELÍCULA QUE PODRÍA HABER SIDO ALGO MÁS…

MIENTRAS DURE LA GUERRA: UNA BUENA Y NECESARIA PELÍCULA QUE PODRÍA HABER SIDO ALGO MÁS…

29 septiembre, 2019 0 Por elescritorcinefilo

Alejandro Amenábar, ese director que sorprendió y cautivó a un gran número de espectadores (yo el primero) con Tesis, su magnífico debut, crea una gran expectación en cada uno de sus estrenos.

A pesar de la decepción que causó en su anterior film (Regresión, que, por cierto, a mí sí me gustó), muchos esperábamos impacientes su nuevo proyecto y, más aún, cuando se centra en un hecho histórico de nuestro país y que podía crear una gran polémica o, como mínimo, generar un importante debate.

Después de un gran inicio con películas que han gustado en ambos lados del atlántico, dirigiendo a estrellas de Hollywood, ganando (hasta el momento) nuestro último Oscar y no “encasillándose”, sino buscando historias que merecen ser contadas, parece que hay un sector que han aumentado las críticas negativas hacia él, algo que no comparto.

Y esas críticas aumentaron desde el estreno de Ágora. He leído comentarios parecidos en su último film, Mientras dure la guerra (Alejandro Amenábar, 2019). Y, repitiendo lo anterior, no comparto.

¿Por qué verla?

Es cierto que he salido de la sala de cine con la sensación que podría haber sido una obra monumental, que, si hubiera puesto más pasión por algunos de sus personajes, ya sea “tomando partida” por un lado u otro o no limitándose a recrear unos concretos hechos históricos, hubiera llegado más lejos…o tal vez no. Porque tal vez dejaría de ser Amenábar, algo que hizo tan bien en Mar adentro, con la diferencia que esos hechos que recreó son, por decirlo de una manera, “más cercanos”, que tocan nuestra “fibra sensible” y hace que los tomemos como nuestros.

Y toda esos componentes ideológicos, históricos, intelectuales, de violencia, odio, rencor, ignorancia, orgullo y poder los ha recreado en Mientras dure la guerra con gran calidad y talento.

Porque lo que no se puede dudar es del talento de Amenábar. Podrán gustar más o menos sus films, pero tiene un don para la técnica y la narrativa cinematográfica, siempre con unas fantásticas puestas en escena, dotando a sus películas del ritmo adecuado, sin decaer nunca, logrando que el espectador mantenga el interés en todo momento, llegando a la mejor (y esperada) secuencia de la película, con ese Unamuno perfectamente interpretado por Karra Elejalde, en el rectorado de la Universidad de Salamanca y su magnífico discurso con una frase que ha pasado a la historia: “venceréis pero no convenceréis”.

Hay que valorar la dificultad que se ha enfrentado el director al no caricaturizar a unos personajes que “daban juego” para ello. Ha querido mantenerse fiel a la historia y, también hay que decirlo, no ha querido ofender a ninguno de “los dos bandos”. Los personajes de Millán-Astray y Franco podrían haberse retratado de mil maneras, pero la descripción que hace Amenábar de ellos y las magníficas interpretaciones de Eduard Fernández y Santi Prego de los mismos, los retratan como lo que fueron… ya que cada espectador lo vea con sus propios ojos.

Porque ese es el punto fuerte y también su debilidad: recrea hechos y personajes perfectamente, pero le falta pasión. No es que no tenga nada de pasión, claro que sí, pero, al menos a mí, no me ha calado, no me he sentido partícipe de la historia. Me he sentido un mero observador. Tal vez era lo que el director pretendía, pero no era lo que yo quería.

Creo que va a ser uno de esos films que causará división de opiniones y de valoraciones… que no está nada mal, porque eso genera debate y también un proceso de reflexión.

Aunque sigo pensando que he visto una buena película que podría haber sido algo muy grande, no soy nadie para restar valor a un film que me ha entretenido, cautivado por momentos, con unas secuencias rodadas con brillantez y que me ha hecho recordar quiénes somos y porqué aún actuamos de una determinada manera en nuestro país.

Y eso no es nada fácil….

¡Salud y buen cine!