COLD WAR: CONMOVEDORA Y BRILLANTE HISTORIA DE AMOR

COLD WAR: CONMOVEDORA Y BRILLANTE HISTORIA DE AMOR

25 enero, 2019 0 Por elescritorcinefilo

Imagino que ya sabrás que esta semana han sido las nominaciones al Oscar, donde Roma (quiero verla de nuevo porque no me ha maravillado tanto como dice la gente y, tal vez, necesito revisionarla…) y La favorita (de mi admirado Lanthimos) parten como favoritas por el mayor número de nominaciones (la primera seguro que ganará varios, pero la segunda, aparte de alguno técnico, solo creo que se lleve mejor actriz entre las principales categorías, aunque nunca se sabe).

Pero entre las nominaciones me he llevado una grata sorpresa y una gran decepción en el apartado de dirección. La decepción es que no esté incluido Bradley Cooper por su gran trabajo en Ha nacido una estrella (aunque sí le han reconocido como actor). Y la grata sorpresa es la inclusión de Pawel Pawlikowski.

Este director ganó un Oscar en el año 2014 por Ida, película que, aunque reconozco su gran calidad, no me entusiasmó. Por eso tardé en ir al cine a ver su siguiente película, Cold war (Zimna wojna, 2018), por la que ha recibido la nominación, además de por su fotografía y mejor film extranjero.

Tal vez Ida no me entusiasmó porque me generó las altas expectativas por las grandes críticas recibidas. Aún así fui a ver Cold war porque la curiosidad ganó…y menos mal que lo hizo: es una maravilla cinematográfica, prácticamente perfecta y deseo ver de nuevo…y también tengo ganas de revisionar Ida, porque “algo tuve que perderme” de la maestría de este narrador.

¿Por qué verla?

Porque desde su genial escena inicial todo es brillante: la historia que nos cuenta; la forma de narrar la vida de estos personajes inolvidables; sus fantásticas elipsis temporales; como logra emocionarte y adentrarte en el interior de dos corazones que se necesitan… El talento de Pawlikowski no está solo detrás de la cámara, sino también en la escritura, cuyo guion (coescrito con Janusz Glowacki) debería estudiarse en las escuelas de cine.

Para narrar esta historia sería imposible imaginarla sin esa maravillosa fotografía en blanco y negro de Lukasz Zal, que no solo dota de belleza a sus imágenes, sino que también le da una fuerza que traspasa la pantalla y el interior de los espectadores.

Y otro motivo para verla es el gran trabajo de su pareja protagonista, Joanna Kulig y Tomasz Kot, cuyos nombres son desconocidos para el público, pero a los que jamás olvidarás cuando veas sus conmovedoras y magníficas interpretaciones.

¿Cuándo verla?

Aún quedan salas de cine donde la proyectan este fin de semana, así que date prisa 😉

Y si cuando leas esto ya no está en los cines, no te preocupes porque seguro que podrás encontrarla en las distintas plataformas que nos facilitan el acceso a grandes películas. Así podrás aprovechar una tarde de lluvia o un día que te apetezca ver una gran joya para gozar de este film polaco.

Prepárate para 88 minutos de gran cine, del que entra por tus venas y llega hasta tu corazón. Porque es imposible que esta película (para mí la mejor del 2018, a falta de las pocas que tengo pendiente) no te haga sentir tras su visionado las emociones que solo las grandes obras pueden lograr.

¡A disfrutarla!