DOS DÍAS, UNA NOCHE: MAGNÍFICO Y MUY ACTUAL DRAMA SOCIAL

DOS DÍAS, UNA NOCHE: MAGNÍFICO Y MUY ACTUAL DRAMA SOCIAL

11 noviembre, 2018 0 Por elescritorcinefilo

Cuando se habla de “drama social” generalmente nuestras mentes piensan en el cine británico, que ha sido quien ha realizado un mayor número de films donde se recreaba, analizaba y criticaba las condiciones a las que se veían abocadas personas y familias debido a las injusticias cometidas por políticos, empresarios, etc.

Con total seguridad la figura más representativa de ese género es el señor Ken Loach, cuyo cine siempre me ha gustado mucho al retratar la realidad social de su país de una manera directa y sin contemplaciones, partiendo siempre de buenos guiones y una dirección firme (aunque he de reconocer que en ocasiones caía en el “propagandismo”).

Pero en otros países también encontramos crónicas sobre las injusticias sociales que se cometen y, con la crisis tan reciente que hemos vivido, era una buena ocasión para encontrarnos con grandes historias de esas personas que tanto la han sufrido.

Dos días, una noche (Deux jours, une nuit, Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne, 2014), producción belga, no solo consigue reunir todos los elementos que han hecho grande al “cine social”, sino que da un paso más adelante, mostrando una realidad sin “esa necesidad de adoctrinamiento” que en bastantes ocasiones adolece este tipo de películas, trasladando una visión al espectador de ese mundo de una manera inteligente y emotiva.

¿Por qué verla?

Por la cercanía de su historia: mostrándonos una realidad muy próxima a lo que hemos vivido en tantos países, con esa necesidad de no perder nuestro puesto de trabajo y la necesidad de la ayuda de los demás para poder lograrlo. Cuando veas la película reconocerás a Sandra en algún familiar, amig@ o vecin@. Y si no te has encontrado o has conocido a alguien que ha vivido la situación de la protagonista, este film te ayudará a entender muchas de las cosas acaecidas recientemente en nuestro mundo.

Otro motivo para verla es porque Sandra está interpretada por la maravillosa e inigualable Marion Cotillard, una de mis actrices favoritas, que transmite con gran naturalidad el drama que está viviendo, dando un auténtico recital que fue recompensado, entre otros, con una nominación al Oscar y el premio a mejor actriz europea.

Y otra razón para verla es por el buen ritmo que los hermanos Dardenne le han dado a la historia, mucho más dinámica de lo que en general nos suele ofrecer este género (a excepción de Ken Loach) y no haciéndonos perder nunca el interés en lo que nos cuenta, gracias también al gran guion escrito por los mismos directores, manteniendo la incertidumbre de lo que sucederá con el destino laboral de la protagonista.

¿Cuándo verla?

Una buena tarde de domingo otoñal o invernal es una magnífica ocasión para verla, al menos para mí, por el relato tan realista que nos cuenta…y es mejor verla acompañado de amigos o familiares porque da lugar a una muy buena conversación no solo sobre cine, sino sobre el mundo en el que vivimos.

Disfruta de este magnífico drama que no dejará indiferente a nadie y te hará reflexionar sobre la difícil situación que se ha vivido en tantos países y de la que aún no nos hemos recuperado.

Esta gran película consigue penetrar en el interior del espectador, pero no solo en su mente sino en lugares más profundos, algo que solo lo pueden hacer unos maestros como los Dardenne.

¡Que la disfrutes!