EN EL NOMBRE DEL PADRE: MAGISTRAL Y SOBERBIO RELATO SOBRE LA INJUSTICIA

EN EL NOMBRE DEL PADRE: MAGISTRAL Y SOBERBIO RELATO SOBRE LA INJUSTICIA

3 diciembre, 2018 0 Por elescritorcinefilo

Para mí el cine que se realizó en los años 90 es muy importante, principalmente, porque fue la época en la que se inició mi pasión por el cine. Cada vez que pienso en las películas que más han influido sobre mí, en la mayoría de las ocasiones, mi mente siempre acude a aquella década.

Pero entre las muchas películas que alquilaba en esos (desgraciadamente) desaparecidos videoclubs, los films con los que cultivé mi pasión eran, casi siempre, grandísimas películas, algo que recuerdo que no se valoraba lo suficiente y, como sucede siempre con el paso del tiempo, ahora sí que se reconocen como grandes e influyentes obras.

Una de las películas que más me marcó en aquel periodo, y que con cada revisión que hago me parece más grandiosa, es En el nombre del padre (In the name of the father, Jim Sheridan, 1993), un soberbio alegato sobre la injusticia, una auténtica joya del cine, que en su época fue reconocida en numerosas nominaciones, pero no con tantos premios (era difícil competir ese año con La lista de Schindler).

La verdad que las primeras veces que la vi no me paré a pensar en la dificultad que supone realizar un este tipo de film, ya que desde sus primeras imágenes me metí de lleno en una historia narrada con tanta brillantez, que no era capaz de vislumbrar cada uno de sus geniales detalles.

¿Por qué verla?

Porque, continuando con lo que decía antes, tiene un guion que prácticamente es perfecto, que va desde una fantástica descripción de unos personajes inolvidables a una historia que se aleja de cualquier tipo de manipulación. Y, lo más difícil aún, no “entrando” en cuestiones políticas (como hubiera sido más fácil). Contar una historia sobre unos condenados injustamente por terrorismo sin catalogar “a los buenos y los malos” según su posicionamiento o ideología no es nada sencillo. Quienes cometieron los graves hechos que se denuncian no son retratados en pantallas como “hombres injustos” (por decirlo de una manera suave) por su ideología, sino por su personalidad. Siempre hay opción de elegir como resolver un problema o enfrentarte a él (al menos casi siempre). Y lograr algo así no fácil, pero quienes escribieron esta magnífica película, el propio director y Terry George (quien también escribió el guion de Hotel Rwanda entre otros), acertaron plenamente gracias a su gran talento.

Y para dar vida a esos personajes inolvidables, se unieron tres de los grandes actores del cine irlandés e inglés. El siempre genial Daniel Day-Lewis, en la película que le dio más reconocimiento a nivel mundial (a pesar de haber ganado antes un Oscar por Mi pie izquierdo), la fantástica Emma Thompson (una de mis actrices favoritas) como la abogada de los Conlon y Pete Postlethwaite realizando una de las actuaciones más emotivas y fascinantes que he visto nunca, de las que cuando se recuerdan emocionan.

¿Cuándo verla?

Para ver una joya del cine siempre se busca y se encuentra una buena ocasión 😉

Si te gustan las películas basadas en hechos reales esta puede que sea de las mejores que te puedes encontrar.

Y ahora con este frío que está haciendo durante la noche, que mejor que resguardarte en casa y disfrutar de una gran obra del séptimo arte.

Te aconsejo que veas esta película y que continúes viéndola a pesar de la dureza de algunas escenas de su primer tercio. Sé que son difíciles de ver, pero vale la pena continuar. Esas escenas no son gratuitas: son necesarias para la historia.

Estoy convencido que agradecerás continuar hasta el final porque cuando empiecen sus créditos finales, tendrás una mezcla se sensaciones, pero la que más fuerza tendrá será la de haber visto una de las joyas de una época que será recordada por las numerosas e influyentes obras realizadas.

¡A disfrutarla!