LION: HERMOSO Y CONMOVEDOR MELODRAMA SOBRE LA FAMILIA Y LAS RAÍCES

LION: HERMOSO Y CONMOVEDOR MELODRAMA SOBRE LA FAMILIA Y LAS RAÍCES

18 septiembre, 2019 0 Por elescritorcinefilo

Adopción y hechos reales. Una combinación que atrae a un amplio público, el cual sabe qué historia va a encontrarse, o al menos lo intuye: emoción, lágrimas, sufrimiento, superación, amor, dolor, tal vez algo de alegrías, incluso algunas sonrisas. Esa combinación de la que suelen hacer uso los dramas y los melodramas, en los que una fila línea puede separar la emoción de la irritación, la sensiblería de los sentimientos auténticos.

Coger una historia basado en un caso real sobre un niño indio durante su dura infancia, su proceso de adopción y como, ya adulto, necesitaba encontrar sus orígenes me atrajo (y mucho), como a tantas personas.

Pero hubo también algo que me encaminó a las salas el día después de su estreno, y es que obtuvo el premio a 1º finalista del Festival de cine de Toronto en 2016, un primer indicador de las películas que estarán en la carrera de premios de cada temporada… Ya sé (y yo mismo he dicho en ocasiones) que los premios no quieren decir nada, pero pocas veces se equivocan, en ese certamen, sobre la calidad de sus films premiados…

Y en esta ocasión tampoco se equivocaron, porque Lion (Garth Davis, 2016) claro que pretende emocionar, lográndolo a través del larguísimo viaje de su personaje protagonista, al que acompañamos con las buenas manos de su director, quien “no toma al espectador por un niño” al que debe guiar, sino como alguien inteligente, con alma y, sobre todo, corazón, al que quiere hacer sentir las emociones de sus personajes, recordarle que todos necesitamos ayuda y también que todos necesitamos saber quiénes somos para estar más completos o, tal vez, para crecer con nuestras auténticas raíces, esas que hacen que las flores crezcan con más fuerza y más hermosas.

¿Por qué verla?

Por como muestra lo mejor del ser humano a pesar de lo peor que puede llegar a encontrarse durante su vida. El film no pretende engañar al espectador y su mensaje es claro. Su punto fuerte es cómo está narrado, cómo esa vida tan dura del protagonista (al igual que las de, desgraciadamente, millones de niñ@s del mundo) puede llegar a mejorar gracias al amor, el amor de verdad, el que no busca nada a cambio, solo dar al mundo lo bueno que hay en el interior de tantas personas.

Para lograr eso el más que correcto guion y, sobre todo, la fantástica dirección de Garth Davis lo consiguen sin caer en la sensiblería, intentando ser muy fiel a los hechos, logrando secuencias no solo muy emotivas sino también de una gran calidad y con un fantástico ritmo, que no decae en ningún momento y que hace mantener al espectador con “los vellos de punta”, aunque pueda conocer la verdadera historia y su desenlace.

Y, por supuesto, su magnífico reparto, donde encontramos a una Nicole Kidman que vuelve a encandilar, una Rooney Mara que está fantástica como siempre y, especialmente, a los dos actores que interpretan a Saroo: Sunny Pawar y Dev Patel. El segundo está impresionante (“me enfadé” cuándo no le dieron el Oscar que se merecía), pero la actuación del primero es perfecta, con esa naturalidad que siempre le dan esos jóvenes actores, haciendo que lo difícil parezca tan fácil: transmitir y emocionar tanto con una sola mirada…

¿Cuándo verla?

Siempre que te apetezca ver una película de enorme calidad y quieras reencontrarte con la bondad que hay en un mundo tan duro como el que también te muestra el film.

Recuerdo que la primera vez que la vi en el cine no era capaz de moverme de mi asiento cuando empezaron los créditos finales. Eran tantas las emociones y reflexiones a las que te lleva, que te hace pensar durante días y semanas sobre cómo es el mundo, quién es cada un@ y qué podemos hacer para mejorar la vida de las personas.

Las raíces, el amor, la familia…el mundo, todo cabe en esta gran obra que consigue sacar lo mejor de cada espectador… a quien se espera que también lo lleve a la práctica en su mundo, como lo hicieron los personajes de esta inolvidable película.

¡Salud y buen cine!