FARGO: UNA JOYA CINEMATOGRÁFICA INIGUALABLE

FARGO: UNA JOYA CINEMATOGRÁFICA INIGUALABLE

19 octubre, 2019 0 Por elescritorcinefilo

Hace unos años me preguntaron cuáles eran mis cinco películas favoritas. Al principio me quedé en blanco porque hay tantas obras dónde elegir que dejar fuera a cualquiera de ellas me parecía injusto. Pero ante la insistencia escogí “mis cinco”.

Y todos eran films de los años 90, periodo de mi adolescencia, cuando empecé a amar el cine. Porque al final las películas que más nos gustan o marcan son las que vemos en períodos más especiales o importantes de nuestra vida. Y que mejor periodo que cuando descubrí mi amor por el séptimo arte.

Pues una de las que están entre esas cinco es la que, en mi opinión, es la mejor película de los hermanos Coen, esos dos genios de Mineápolis que desde los años 80 nos deleitan con un cine único, casi siempre muy acertado, y que en el año 1997 hicieron la que para muchos es su obra cumbre: Fargo, mostrando lo mejor de su cine, con su particular humor, unos personajes inolvidables y una violencia que refleja a una parte de la sociedad donde la falta de humanidad es más que evidente.

Es cierto que estos directores recibieron su más que merecido reconocimiento por la Academia de Hollywood con la fantástica No es país para viejos. Pero también es cierto que la magia que respira Fargo es única, donde esos paisajes nevados que se tiñen de rojo consiguen atrapar al espectador en un film que se ha convertido en una auténtica obra de culto.

¿Por qué verla?

Porque de sus siete nominaciones a los Oscar, solo se llevó dos por el alto nivel que había ese año (El paciente inglés o Secretos y mentiras, por citar algunas). Yo hubiera dado todos los premios a Fargo, pero al menos dieron el reconocimiento que se merecía el perfecto guion de los hermanos Coen con la estatuilla dorada.

La otra estatuilla fue a parar a manos de su protagonista, una Frances McDormand espectacular como esa policía embarazada que debe investigar esos horribles asesinatos que la llevan a un mundo que no debería existir, un mundo donde el dinero, la maldad, la falta de empatía, las obsesiones, las frustraciones y el egoísmo acaban con cualquier vida, culpables o inocentes, en una cuneta o en la cárcel, ¿y todo para qué? Eso se plantea su protagonista y eso no juzgan los directores. Prefieren que lo hagan los espectadores.

Y también es necesario verla porque de principio a fin te atrapa, con espectacular fotografía de esos paisajes nevados que son un personaje más en la historia y esa maravillosa banda sonora que incluye temas del folclore escandinavo, tan apropiada para esos paisajes que recorremos y para la historia que nos cuenta.

Tampoco podía dejar de mencionar al resto del reparto, donde William H. Macy, Steve Buscemi y Peter Stormare están formidables, seguramente en los mejores papeles que hayan interpretado, sobre todo porque son de los mejores personajes secundarios que se hayan escrito en las últimas décadas. Y si a eso lo unes su talento como actores, nunca los olvidarás.

¿Cuándo verla?

¡Siempre! Para mí cualquier momento es bueno para ver una joya cinematográfica.

Me han recomendado ver la serie que tiene el mismo título. He sido muy reticente a ello porque tengo en un pedestal tan alto esta obra maestra de los Coen, que pensaba que “podrían quitar su magia”. Veré la serie porque me han asegurado que es una gran obra y que tiene diferencias significativas con la película.

Pero antes de la serie necesitaba ver de nuevo esta genialidad que después de dos décadas no ha perdido ni un ápice de todo lo que le ha llevado al lugar donde está: entre los mejores films de la historia.

Ya cada un@ que la sitúe en la posición que quiera, aunque no es necesario: toda obra maestra tiene cabida en cualquier lugar del mundo.

¡Salud y buen cine!