LA GRAN GUERRA: UN CLÁSICO ITALIANO, UNA OBRA MAESTRA DIVERTIDA Y DURA

LA GRAN GUERRA: UN CLÁSICO ITALIANO, UNA OBRA MAESTRA DIVERTIDA Y DURA

11 julio, 2020 0 Por elescritorcinefilo

El cine bélico es un género por excelencia que nos ha deparado grandes obras de arte a lo largo de la historia y donde directores de la talla de Spielberg, Kubrick, Malick o Eastwood se han adentrado para ofrecernos una visión de la guerra descarnada, nada heroica y carente de toda humanidad.

En el cine europeo también hemos tenido excelentes muestras de este género, algunos países mostrando las guerras internas de sus países y también explorando las dos terribles guerras mundiales que arrebataron la vida de millones de personas.

Dentro del cine bélico de nuestro continente, recientemente he visto La gran guerra (La grande guerra, Mario Monicelli, 1959), una película de la que había oído hablar alguna vez, pero nunca me dio por buscarla…y de lo único que me arrepiento es de no haberla visto antes: es una auténtica obra maestra “necesaria” para cualquier amante del cine o si estás necesitad@ de ver grandes films.

En su momento fue nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa y ganó el León de Oro en Venecia. Desconozco el recorrido comercial que tuvo en su momento en España, pero hay muchas razones para verla y disfrutarla…

¿Por qué verla?

En mi opinión por tres razones:

La primera de ellas, por su pareja protagonista: Vittorio Gassman y Alberto Sordi, dos grandes de la cinematografía italiana que dan un auténtico recital (como siempre) y acaparan con su presencia y su talento toda la atención del espectador, a pesar de estar tan bien secundados por un magnífico reparto. Bueno, en realidad sí hay alguien que les consigue robar el protagonismo: Silvana Mangano, que dota de fuerza, personalidad y belleza a ese pequeño pero importante papel.

La segunda razón es por su director, un Mario Monicelli que seguramente nos regaló su mejor película…y tiene una filmografía de una calidad que algunos directores más “sobrevalorados” del mundo ya quisieran (Rufufú o Los camaradas por citar algunas). De entre las muchas virtudes que podría destacar es la sobresaliente puesta en escena y el magnífico ritmo de la película, que no decae nunca.

Y la tercera porque es una joya, donde todo funciona a la perfección, desde el guion, la fotografía, la dirección artística…TODO; donde la mezcla de comedia y drama es magnífica, consiguiendo sacar alguna sonrisa en el espectador dentro del horror de la guerra que nos muestra; y con algunas secuencias inolvidables y que quedan grabadas en la retina.

¿Cuándo verla?

Siempre que quieras disfrutar de uno de esos clásicos por los que no pasa el tiempo y de los que ya no se hacen.

Estoy más que convencido que esta magnífica obra del cine italiano te gustará porque es imposible no disfrutar de una película que pone tanta pasión en lo que cuenta y muestra lo terrible que es la guerra sin la necesidad de mostrar tan “gráficamente” el daño que causa como se hace en el cine actual.

Y para lograr todo ello hay que tener mucho, pero que mucho talento.

Y este film rebosa talento por todos sus poros.

¡Salud y buen cine!