ONCE: PARA COMENZAR EL AÑO DISFRUTANDO DE UNA HERMOSA PELÍCULA

ONCE: PARA COMENZAR EL AÑO DISFRUTANDO DE UNA HERMOSA PELÍCULA

2 enero, 2019 0 Por elescritorcinefilo

Acaba de comenzar un nuevo año y de las películas que se podría recomendar que versan sobre la celebración del cambio de año, ya sea para tratar de olvidar el que dejamos atrás o por la ilusión de comenzar el que se abre camino ante nosotros, hay una (en mi opinión) que refleja como pocas uno de los aspectos que suelen aparecer en los propósitos de estas fechas: cumplir nuestros sueños.

Uno de los films que te muestran lo importante que es luchar por nuestros sueños y te llenan de energía para lograrlo, emocionándote y haciéndote pasar un rato inolvidable, es Once (John Carney, 2007) un drama (musical) romántico de bajo presupuesto que tuvo un gran recorrido comercial gracias a su gran corazón y a su magia, enamorando no solo a casi todo el público que la ha disfrutado, sino también a los académicos que le brindaron el Oscar por una de las canciones más hermosas compuestas para una película.

¿Por qué verla?

Porque no vas a encontrar nada igual. Es una de esas sorpresas que aparecen cada muchos años y que calan en el espectador gracias a su magia, encanto, carisma, autenticidad y sensibilidad.

Gran parte de ello es gracias a una maravillosa banda sonora que, una vez que la escuchas, querrás tenerla siempre contigo, no solo por la genial canción principal (está en la sección de enlaces), sino por los diversos temas que la integran, todos de una gran calidad y que te ayudan a entender más el alma de sus dos protagonistas.

Y esos dos personajes protagonistas tienen el rostro y la voz de Glen Hansard, cantante del grupo The Frames, y Markéta Irglová, compositora y multiinstrumentalista checa, quienes compusieron (tanto de forma conjunta como individual) la práctica totalidad de los temas del film (creo recordar que todos menos uno. Pero no solo son unos grandes músicos, además nos ofrecen unas actuaciones llenas de frescura y autenticidad.

Por último, no podía dejar de mencionar el acierto del director (imagino también debido al escaso presupuesto) por hacer una puesta en escena tan sencilla, directa y natural, no pretendiendo mostrar a través de grandes planos ni grandilocuentes escenas lo que se puede lograr (¡y vaya si lo consigue!) a través de la cercanía y de la voz y mirada de esos dos personajes que te enamoran.

¿Cuándo verla?

Aunque narra una historia de amor, el inicio de año es un buen momento para ver (o revisionar) esta joya del cine indie, ya que también nos cuenta que, a pesar de las adversidades, debemos continuar luchando por alcanzar nuestros sueños.

Cada vez que pienso lo difícil que es conseguir algunos de mis sueños, siempre vuelvo a ver este film, que hace más de diez años me dio la energía para continuar por lograr lo que deseo…y algunos los he conseguido y otros aún no, pero estoy en ello 🙂

Volver a disfrutarla (la veo casi anualmente) me llena de fuerza y que mejor empezar este 2019 (o cualquier día de nuestra vida) con una buena dosis de energía 😉

¡Feliz año y buen cine!