TESTIGO DE CARGO: Un gran clásico para estos días de frío en los que apetece estar en casa

TESTIGO DE CARGO: Un gran clásico para estos días de frío en los que apetece estar en casa

11 febrero, 2018 2 Por elescritorcinefilo

Como parece que el frío no nos abandona en estos días, apetece más quedarse la noche del fin de semana en casa (al menos eso me ocurre a mí). Ya hablé en la anterior entrada sobre una comedia española para ver también durante este tiempo. Pero, además de comedias, a mí también me apetece ver clásicos en tardes y noches de frío: esas películas protagonizadas por ese tipo de estrellas de cine que ya no existen, con directores y guionistas enormes y que aún se siguen estudiando en las escuelas de cine y con una forma de hacer películas totalmente diferentes e irrepetibles.

De la amplísima lista de películas clásicas, creo que una muy adecuada para ver es TESTIGO DE CARGO (Witness for the Prosecution, Billy Wilder, 1957), una obra maestra del cine y una de mis películas favoritas. Para quien no lo sepa está basada en un relato corto de Agatha Christie, que fue publicado en un libro junto a otros relatos y que, posterioridad, fue convertida en obra de teatro (de ahí ese toque teatral que tiene la película que le da un toque muy particular y que solo un genio como Billy Wilder podría rodar con esa maestría).

¿Por qué verla?

Pues porque es una obra maestra absoluta del cine, con unos actores formidables, desde el grandísimo Charles Laughton, pasando por el fantástico Tyrone Power y la inigualable Marlene Dietrich (sin olvidar el divertido personaje de enfermera de Elsa Lanchester); está dirigida por uno de los grandes directores de la historia, Billy Wilder, que nos ha deleitado con grandes obras maestras, no solo de la comedia, como es más conocido, sino también con películas como esta que nos ocupa.

Antes de continuar con los motivos por los que ver esta película, quería comentar algo que le ha sucedido a mucha gente al ver la película y desconocían a su director: Pensaban que el director era Alfred Hitchcock. Lo comento como anécdota y también para que os hagáis una idea de la historia que podéis encontrar (esa mezcla de intriga, drama y toques de comedia que solo los grandes genios pueden lograr).

Otro de los motivos para verla: es difícil encontrar en el cine actual obras maestras como esta. No soy de los que piensan que es imposible encontrar en el cine actual obras maestras como las que se hacían antiguamente. Voy a explicarme mejor para que no resulte mi comentario confuso: cada época es diferente, hay un público nuevo que reclama un cine diferente que el anterior y los productores ya no apuestan por ese cine (a excepción de The Artist).

Antiguamente nos encontrábamos casi cada año con más de una obra maestra del cine, algo que no ocurre ahora. Y si no lo creéis o no estáis de acuerdo os dejo el enlace de las películas nominadas al Oscar del mismo año de la película que nos ocupa: Oscar 1958 (películas 1957)

No está nada mal el nivel, ¿verdad? 😉

Y que conste que yo me he criado también con el cine actual y la mayoría de mis películas favoritas son de los 90 y principios del siglo XXI, pero como disfruto del cine clásico no lo disfruto con otro cine.

¿Para cuándo verla?

Estos días de frío es perfecto para retomar grandes clásicos como este TESTIGO DE CARGO, pero la verdad tampoco viene mal cuando estamos saturados de tanto cine “moderno” y queremos regresar a la época dorada de Hollywood y recrearnos con esas estrellas del cine inolvidables y únicas.

Pero para ver una obra maestra del cine siempre es un buen momento: frío, calor, día, noche, madrugada, en la sierra, en la playa… Para quienes amamos el cine, se puede ver cualquier obra maestra clásica en cualquier momento. Siempre se puede disfrutar de esos momentos en una época en la que hemos soñado vivir.

Pues ahora voy a disfrutar por enésima vez de esta genial película. Así que cogeré la manta, apagaré la luz y me sentaré a disfrutar algo tan maravilloso y único como es el cine clásico. Y, como anunciaron en los tráileres y en los títulos de crédito al finalizar su proyección en aquella época, no reveléis el final de la película a quien no la haya visto, así disfrutará mucho más de esta obra maestra de la intriga.