WHIPLASH: APASIONANTE Y POTENTE DRAMA MUSICAL SOBRE ÉL EXITO Y LOS SUEÑOS DE GRANDEZA

WHIPLASH: APASIONANTE Y POTENTE DRAMA MUSICAL SOBRE ÉL EXITO Y LOS SUEÑOS DE GRANDEZA

14 abril, 2019 0 Por elescritorcinefilo

Hay películas que adquieren un reconocimiento a nivel mundial a través de premios y otras que van llegando al público a través del boca a boca. Es cierto que los premios ayudan, aunque la opinión de los espectadores pienso que es mucho más importante.

También hay films que llegan a un gran número de personas a través de esos dos caminos.

Generalmente sucede con films independientes, donde el talento de un equipo técnico y artístico poco conocido (o que está iniciándose en este maravilloso arte) irrumpe en el panorama internacional dejándonos a todos con una enorme satisfacción al disfrutar de obras que dejan un gran regusto.

Aunque también, aparte de ese gran disfrute cinematográfico, algunos nos pegan una buena “bofetada”, creando un gran impacto, tanto por la historia que nos cuenta, como la forma en la que está narrada.

Eso sucede con la magnífica Whiplash (2014), el “lanzamiento” a nivel mundial de Damien Chazelle (La la land, El primer hombre), que ya había dirigido Guy and Madeline on a Park Bench, un film también independiente, pero de poco recorrido comercial.

Whiplash supuso un soplo de aire fresco, además de aportar al mundo cinematográfico el enorme talento de un fantástico director y de dos “actorazos”

¿Por qué verla?

Ya solo por las enormes actuaciones de Milles Teller y, sobre todo, J.K. Simmons (quien ganó la práctica totalidad de premios de aquella temporada, incluido el Oscar) vale la pena ver el film. No es que estén soberbios, sino lo siguiente. Un auténtico recital, de los que no se olvidan nunca.

Por supuesto, por el magnífico ritmo que impone Chazelle, demostrando que el enorme talento que después constató en la, en mi opinión, obra maestra que es La la land. Además, es más que evidente la enorme pasión que siente por la música jazz y por esos personajes que tan bien describe, por muy odiosos que puedan llegar a resultar, pero que son tan auténticos.

Y, obviamente, por la magnífica banda sonora que inunda todo el film, no solo el tema principal que da título al mismo, sino una serie de temas que gustarán, no únicamente a los enamorados del jazz, sino también al resto de espectadores… Desde que vi el film me he convertido en un apasionado de esta música, un género que no había valorado lo suficiente y que cada vez aprecio más.

¿Cuándo verla?

Cuando te apetezca ver algo potente, vibrante y que te mantenga pegado al asiento.

O, simplemente, cuando te apetezca ver un gran film con una banda sonora magnífica.

Si ya has visto la película, te aconsejo que la veas de nuevo porque es de las que ganan en cada revisión, como prácticamente la totalidad de las grandes obras.

Y si aún no has tenido la ocasión de disfrutarla, acomódate bien y sumérgete de lleno en esta magnífica historia sobre el éxito, las relaciones profesor-alumno, la exigencia de la sociedad actual para quienes tienen sueños de grandeza y, sobre todo, de lo maravilloso que es la unión de dos artes tan grandes como son el cine y la música cuando son llevados de la mano de un talentoso director.

¡Salud y buen cine!