SOLO UN BESO: SOBRE EL AMOR Y LA INTOLERANCIA

SOLO UN BESO: SOBRE EL AMOR Y LA INTOLERANCIA

3 marzo, 2019 0 Por elescritorcinefilo

Aunque no me gusta hablar de “ciertos tópicos”, hay que reconocer que dentro de la variedad de propuestas que nos ofrece el cine británico hay dos “géneros” que lo caracteriza por encima de otros: los melodramas de época (Lo que queda del día o Orgullo y prejuicio, por citar las dos primeras que se me han venido a la mente) y los dramas sociales. Tal vez haya un tercer género como es la “comedia inglesa”, pero yo la asocio más a la televisión, así que por ahora la pasará por alto.

Respecto al segundo género, se han realizado muchísimos films que reflejan la realidad británica, sobre todo la de las clases sociales con menos recursos económicos, que han dado lugar a obras no solo de gran calidad, sino también muy necesarias para conocer situaciones del mundo occidental (supuestamente “más privilegiado”) que hay que denunciar.

El mayor exponenente de este tipo de films es, sin lugar a dudas, Ken Loach, cuya calidad cinematográfica es igual de grande que su compromiso social, mostrando y denunciando una serie de situaciones que son más que necesarias de resolver.

Para algunos Solo un beso (Ae Fond Kiss, 2004) muestra “otro Loach”, uno más romántico y más optimista (dentro de lo que cabe en este tipo de historias), pero yo veo aquí una de sus mejores obras (al menos para mi gusto) y sin perder un solo ápice de su esencia ni de su personalidad.

¿Por qué verla?

Para que una historia de amor funcione la química entre la pareja protagonista tiene que funcionar perfectamente, y la que se establece entre “la católica” Eva Birthistle y “el musulmán” Atta Yaqub cumple esa máxima. Sus actuaciones son sobresalientes, auténticas, cercanas y muy humanas.

Porque esta grandísima historia fue plasmada en papel por uno de los grandes guionistas europeos, un Paul Laverty cuya carrera ha ido en paralelo a la de Ken Loach, escribiendo algo más de una decena de films del director británico. La descripción de los personajes es sublime, la historia muy bien estructurada y es muy directa.

Y, por supuesto, a quien le guste la obra del señor Loach, seguro que esta no le va a decepcionar, ya que tiene todos “los ingredientes” de su cine. Y si no conoces a este director, creo que este film es una buena iniciación para conocer la obra de un grandísimo director y, sobre todo, necesario para conocer “algunas” realidades de nuestro mundo.

¿Cuándo verla?

Cualquier noche de la semana en la que quieras disfrutar de la calidad del cine europeo.

O cuando te apetezca conocer las realidades “de nuestro mundo”, mucho más cercana de lo que algunos creen.

Solo un beso es algo más que un grito contra la intolerancia, contra la discriminación y contra los prejuicios.

También es una hermosa carta de amor, sobre lo iguales que somos todos cuando nos dejamos llevar por nuestras emociones y vemos que las diferencias solo están en la mente de unas tradiciones demasiados arcaicas para la época en la que vivimos.

Estoy convencido que disfrutará de esta fantástica obra de uno de los directores más admirados y reconocidos de Europa.

¡Salud y buen cine!